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Como apoyar a nuestros #chicos durante un #duelo.

Actualizado: 25 feb 2021

​La Asociación Americana de pediatría estima que 1 de cada 20 niños atravesará un duelo por la muerte de uno de sus padres antes de cumplir los 16 años, y la mayoría de los niños sufren la muerte de un familiar o un amigo en algún momento de la infancia.

En los diversos niveles de desarrollo, los niños tienen una idea diferente de la irrevocabilidad de la muerte. Su enfoque para hablar de la muerte dependerá del nivel de comprensión que tenga su hijo.



Los niños en edad preescolar ven la muerte como algo temporal. Puesto que los niños pequeños son pensadores concretos que ven las cosas tal y como lucen y escuchan las cosas literalmente, es importante que la información que reciban sobre la muerte se brinde en un lenguaje simple y claro. No utilice eufemismos como "Ella se fue a dormir", "…viajó al más allá" o "…falleció". Estas frases no serán entendidas e incluso pueden generar temores a dormir o hacer viajes largos. En cambio, los niños deben escuchar que su ser querido ha muerto y que "esto significa que ya no podremos verlo". Prepárese para que los niños pequeños sigan preguntando dónde está la persona que murió o cuándo regresa. Siga dando mensajes claros, que pueden ser suavizados con la idea de que los recuerdos duran para siempre. Por supuesto, depende de los padres si van a utilizar explicaciones religiosas.

Dado que los niños pequeños no siempre pueden expresar sus sentimientos, pensamientos y temores, estos surgirán con frecuencia en momentos inesperados, como en sus juegos. Recuerde que el juego puede ser el lenguaje de la infancia, así que manténgase alerta a aquello que los niños quizás estén tratando de decirle a través de sus juegos.

Los niños en edad escolar comienzan a entender la muerte como un evento final pero quizás no entiendan que es universal. Dele a su hijo explicaciones simples y honestas sobre lo sucedido y luego pregúntele qué es lo que entiende. Tómese tiempo para aclarar cualquier malentendido o interpretación incorrecta. Es posible que los niños pequeños necesiten su apoyo para encontrar las palabras que les permitan expresar sus emociones y encontrar maneras que los ayuden a sentirse mejor. Brinde a los niños repetidas oportunidades de hablar de sus sentimientos. Es más importante escuchar que decir las palabras perfectas.

Además, es posible que los niños en edad escolar aún no entiendan las causas de la muerte. Para ellos es común personificar la muerte (es decir, pensar en la muerte como el "cuco" o un fantasma). Pueden creer que tienen la culpa y sentirse culpables por lo sucedido. Asegúreles de que nada de lo que dijeron o hicieron (o no dijeron ni hicieron) causó la muerte y que nada de lo que hagan puede revivir al difunto.


  • Es posible que los niños pequeños también teman quedarse solos, especialmente por la muerte de un adulto importante para ellos. Cuando una tía muere, por ejemplo, es posible que un niño pequeño le pregunte a su madre,"mamá, ¿cuándo te vas a morir?". No se sorprenda si su hijo se vuelve más cariñoso, más cauteloso y más posesivo de su tiempo.

  • Recuérdele a su hijo que no toda persona que se enferma muere.

  • Tranquilícelo con respecto a su salud.

  • Dígale cuántas personas en su vida lo cuidan.

  • Cuídese y asegúrese de tener apoyo. Este es otro caso en el que los padres cuidan de sus hijos al cuidar de sí mismos.


Los adolescentes entienden la muerte al mismo nivel que los adultos, pero pueden resistirse a expresar cualquier emoción al respecto. Dado que los adolescentes empiezan a pensar de manera abstracta, es posible que luchen por encontrar un sentido a la muerte y consideren preguntas más importantes sobre el propósito de la vida. Como resultado, pueden participar en actividades riesgosas o sentir culpa por estar vivos o enojo por su falta de control sobre la vida y la muerte. Sea paciente, pero mantenga expectativas altas de comportamiento. Independientemente de lo que su hijo adolescente esté sintiendo, lo mejor que puede hacer es alentar a que exprese su dolor de manera saludable.

Dele a su hijo adolescente diversas oportunidades para hablar y apóyelo para encontrar maneras saludables de expresar sus sentimientos:


A veces, el ejercicio puede ayudar a disminuir la tensión.

Puede ser relajante escuchar música tranquila o tomar un baño.

Escribir en un diario, dibujar u otras manifestaciones creativas pueden ayudar a los niños y adolescentes a expresar sus emociones.

Hablar con un amigo o un familiar puede reconfortarlos.

Cree sus propias estrategias de afrontamiento y demuéstrele a su hijo adolescente que buscar ayuda es un acto de fortaleza.


Señales de que su hijo tal vez necesite ayuda.


las siguientes son señales de que un niño que está de duelo podría beneficiarse de un apoyo adicional:

  • Problemas continuos para dormir o sueño agitado.

  • Baja autoestima o depresión.

  • Fracaso académico constante o falta de interés en las actividades relacionadas con la escuela.

  • Rompimiento de relaciones con familiares y amigos.

  • Conductas relacionadas con la toma de riesgos como consumo de drogas y alcohol, peleas o experimentación sexual.​


Algunas maneras de ayudar a los niños de cualquier edad que están atravesando un duelo

  • Recordar sana. A veces los niños temen olvidarse de la persona fallecida. Buscar formas de reconocer y recordar lo valioso de la relación del niño con la persona fallecida es parte del proceso de sanación.

  • Volver a la rutina habitual.​ Con frecuencia a los niños les cuesta concentrarse en las tareas escolares tras la pérdida de un ser querido. Pero volver a la escuela y retomar la rutina habitual es importante para la salud de sus niños y podría ayudarlos a avanzar en su proceso de duelo, siempre y cuando reciban suficiente apoyo y adaptaciones. Hable con los maestros de sus hijos y demás personas clave en la escuela sobre cómo podría ser de ayuda el apoyo adicional.

  • Hablar con el pediatra. Después de una muerte, los niños suelen preocuparse por su propia salud y la de las demás personas queridas. El estrés de la pérdida puede, además, causar síntomas como dolores de cabeza y problemas estomacales. El pediatra de su hijo puede ayudar a identificar dolencias relacionadas con las enfermedades físicas, la angustia emocional o una combinación de ambas cosas.

  • Prevea los disparadores de la tristeza. La tristeza del duelo puede empeorar ante eventos importantes, como las fiestas, y experiencias cotidianas, como por ejemplo escuchar la canción favorita de su ser querido. Ayude a sus hijos a entender que estas experiencias son naturales. Explique que, si bien el duelo puede durar toda la vida, seguirán desarrollando nuevas habilidades para sobrellevar el dolor de la pérdida.

  • Buscar apoyo. A muchos padres les cuesta encontrar las palabras justas para ayudar a sus hijos a procesar su duelo. Es probable que ellos también estén procesando sus propias emociones. Pero deben saber que no están solos. Si cree que su hijo está teniendo dificultad para salir adelante en el proceso de duelo, o si simplemente tiene preguntas, hay recursos que pueden ser útiles. Hable con el pediatra de su hijo y acérquese al psicologo, curas, trabajadores sociales y terapeutas para ayudar a su hijo. Deje en claro que buscar ayuda de los demás es un acto de fortaleza.


Fuerza papis y apoyemos a nuestros peques!


Dra. Lucre Pediatra @dralucrepediatra


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